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martes, 17 de febrero de 2015

LEÓN.




El león apareció en África hace aproximadamente un millón de años, extendiéndose después por Asia, Europa y América.
En Europa aparece registrado por primera vez en el interglaciar Günz-Mindel, hace unos 700.000 años, bajo la forma Panthera leo fossilis, que evolucionó hace unos 300.000 años  para dar paso a la subespecie conocida como león de las cavernas (Panthera leo spelaea).
El gran león de las cavernas, a su vez, se expandió por el norte de Asia y atravesó el Estrecho de Bering llegando al continente americano durante el Pleistoceno Superior, dando origen a la gigantesca subespecie del león americano (Panthera leo atrox).
El león de las cavernas fue uno de los mayores felinos que han existido, superando en tamaño al león africano.
Durante mucho tiempo todos estos leones se consideraron especies distintas, sin embargo, atendiendo a la extrema similitud de los restos óseos (sólo diferentes en cuanto a tamaño) y al estudio molecular de los mismos, en la actualidad está más aceptada la opinión contraria, catalogándose todas ellas (junto a otras como el africano y el asiático) como subespecies de la especie tipo Panthera leo.
Las costumbres del cavernario debieron ser, pues, muy similares a las de su pariente cercano, solo que adaptadas a la zona eurosiberiana.

Se da la circunstancia de que ya en el Pleistoceno Superior aparecen en Europa Meridional dos morfotipos, uno de grandes dimensiones, que pervive hasta poco antes de la llegada del máximo glacial, y otro de tamaño más pequeño, muy similar a los leones actuales, que perdurará en España hasta inicios del Holoceno, en algunos lugares de Centroeuropa, como Hungría, hasta la Edad del Bronce, y en Grecia hasta inicios de nuestra era cristiana.
Existen varias propuestas al respecto de esta diferenciación. En un primer lugar se habló de un gran dimorfismo sexual pero esto no coincidió ni con el estudio de los restos óseos ni con la clara existencia de unos u otros, dependiendo del tiempo, ya que no aparecen solapados en los mismos niveles.

León (Panthera leo).

Por lo tanto se determinó que al menos en el sur de Europa, se produjo una reducción de la talla del león europeo o cavernario, surgiendo así la subespeciación (Panthera s. cloueti).
Sin embargo, atendiendo al inexistente registro fósil del león durante las fases finales del Pleistoceno Superior en la mayor parte de España, cobra fuerza la hipótesis de que la forma de mayor tamaño, el león de las cavernas, se extinguió en la mayor parte de Europa antes de la llegada del máximo glacial y su nicho fue ocupado por una subespecie moderna de origen asiático, poco tiempo después, que no llegó a colonizar toda la Península Ibérica (seguramente porque el hombre se lo impidió), sino sólo la Cordillera Cantábrica y el Pirineo, y que recientemente ha sido denominada como Panthera leo europea, o simplemente Panthera leo (seguramente persica).
Esta segunda hipótesis es, en mi opinión, más acertada por lo expuesto a continuación.
En las obras pictóricas del arte rupestre europeo donde aparece el león de las cavernas éste nunca tiene melena o apenas se aprecia, y aunque no es definitivo, ya que podrían estar pintando sólo a las hembras que suelen dirigir la caza, parece extraño que un animal totémico y simbólico para todas las culturas que lo han conocido, como es león con su imponente melena, no aparezca nunca representado de esta forma por los hombres del paleolítico, por lo que se tiende a pensar que el león de las cavernas macho carecía de melena o ésta era inapreciable. Esto resultaría un poco contradictorio puesto que el tamaño de la melena parece obedecer a cuestiones ambientales, siendo más grande y espesa en los leones del Atlas o del Cabo (de hecho, durante los fríos inviernos nevados de regiones septentrionales, muchas leonas de parques zoológicos generan una pequeña melena).

Leones de la Gruta de Chauvet (Francia) 35.000 B.P. (aprox.).

Es posible pues que esta subespecie de león adaptada con anterioridad a Europa y Asia septentrional hubiera evolucionado con un tipo de pelaje más espeso y no presentara la característica melena típica del león macho del presente.

Sin embargo hace tan sólo dos mil años existían todavía leones en Grecia, y éstos sí son descritos y representados por los autores clásicos con melena, aunque para mayor confusión, veamos lo que dice Plinio el Viejo de ellos en el S.I. d.C;

“Los leones sólo se encuentran en Europa entre los ríos Aqueloo y Mestus (casi todo el norte de Grecia); estos leones son más fuertes que los de Siria y África y hay dos clases: uno más pequeño y compacto, de melena rizada, que es más tímido; y otro más grande, de pelo liso, que es valiente”.

Al respecto de esta descripción dijo Cuvier que no tenía ningún conocimiento de león con melena rizada, a pesar de ser descrito con frecuencia por los antiguos, aunque era posible que hubiese existido una variedad particular entre dichos ríos, afirmando además que en su época no había ya leones sin melena, aunque Olivier había visto algunos en Bagdad…

Fuera como fuese, el tipo de león más pequeño todavía aparece en el registro fósil de la Cordillera Cantábrica en fechas recientes (11.000/10.000 B.P.), durante el período Aziliense (Yacimiento de la Riera), a inicios del Holoceno, al igual que sucede en la Grotte du Bois du Cantet (Hautes Pyrénées), con restos datados en 10.960 B.P.




Aunque desconocemos la fecha exacta de su desaparición en nuestra Península, parece probable que esta tardía expansión de una subespecie asiática por el sur de Europa no tuviera el margen de tiempo suficiente para asentarse en nuestro país, y sus escasas poblaciones fueran aniquiladas en los primeros momentos mesolíticos, coincidiendo con el tránsito de estadios cazadores  hacia otros de ganadería inicial.
De entrada habría que descartar restos muy posteriores o representaciones artísticas vinculadas a distintas culturas, dado que el comercio con el cercano norte de África fue muy frecuente desde los tiempos del Neolítico, así que tendremos que esperar, en cualquier caso, a posibles apariciones más significativas en el registro fósil o a otras evidencias contundentes para poder confirmar una supuesta (aunque no improbable) supervivencia prolongada en el tiempo en nuestro territorio.







Crédito de imágenes:

Foto 1: Imagen libre de derechos de Wikimedia Commons.
Foto 2: Óscar Martínez.
Foto 3: Imagen libre de derechos de Wikimedia Commons.
Foto 4: Óscar Martínez.

9 comentarios:

  1. Interesante entrada del leon, un animal en mi opinion obligatorio en el tema rewilding. Aparte de eso, a mi tambien me a parecido muy curioso y sobretodo contradictorio la supuesta ausencia de melena en los leones. Supuesta porque aun no se a demostrado, pero sin embargo voy a añadir, si me lo permites, un dato mas. Despues de leer a varios autores que han estudiado la cultura y el arte paleolitico, o al menos lo que queda de el, se llega a la conclusion de que eran culturas matriarcales. Me explicare: En muchas pinturas y esculturas de aquel entonces se pueden observar casi siempre los mismos animales: Rinocerontes, ciervo/as, uros y bisontes. Si comparamos los restos de estas culturas con las culturas indigenas que aun viven o vivieron en zonas remotas del hemisferio norte (Siberia y America del Norte) de las que hay muchisima mas informacion y ademas reciente, se puede observar que los grandes bovidos han sido siempre animales relacionados con la fertilidad, es decir, que la "vaca" siempre ha sido sagrada (Acordemonos tambien de la India y Egipto con la diosa Hathor). Tambien en las pinturas paleoliticas aparecen caballos bastante "gordos", lo que se puede deducir que lo que representaron ahi fueron yeguas preñadas, tambien hay una cantidad mayor de ciervas que de ciervos. ¿Que tiene que ver esto con el leon? Pues que al igual que sucede con los grandes herbivoros, posiblemente fuese mas importante en la cultura de aquel entonces las leonas (que eran las que aportaban alimento y las que sustentaban la manada) que los leones. En cambio en las culturas de la Edad de los Metales y en la Edad Antigua en general, solo aparecen leones macho y no hembras, coincidiendo con una cultura patriarcal y guerrera, donde los dioses y los animales de culto se tornaron en su mayoria masculinos, todo lo contrario que en el Paleolitico. Pero esto solo es una hipotesis en la que vengo a decir que posiblemente la madre, la hembra, etc tuviera un rol mas importante que en epocas posteriores, incluyendo a los animales totemicos. Pero repito, solo es una hipotesis. 1 saludo

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    1. Hola anónimo. Por favor, no sólo te permito sino que te agradezco el apunte.
      Es cierto, hasta cierto punto, podría ser una explicación, aunque como digo en el artículo, a mí no me acaba de convencer, como tampoco me han convencido nunca Leroi Gourhan y Laming Emperaire, quienes desde la década de los sesenta y setenta del pasado siglo empezaran a ver una dualidad de valores en sentido sexual al más puro estilo freudiano, considerando a los caballos como símbolos masculinos y a los bóvidos como femeninos.
      precisamente entre las pocas representaciones de hechiceros o "quimeras" humanoides que hay en el arte paleolítico, encontramos un antropomorfo masculino que es mitad bisonte mitad hombre, y otro que es mitad ciervo macho mitad hombre, si bien es cierto que también existen dos representaciones antropomorfas de leonas mujer, una de ellas con lo que parece ser un intento de apareamiento con un antropomorfo macho (bisonte), en Chauvet, lo que vendría muy al caso de entender a la laeona como diosa y por tanto protagonista principal.
      Pero me sigue resultando muy extraño, en cualquier caso, que nunca aparecieran grandes machos enormes con lo que en estas tierras norteñas y más frías tendrían que haber sido enormes melenas, y que siempre que aparecen, hasta reconocidos como machos, sea sin melena.
      Porque hay una representación de Chauvet en la que se ve claramente a una pareja, y uno de ellos es sin duda león macho, pues se aprecian los atributos sexuales, y éste no tiene melena o es verdaderamente inapreciable.
      De todos modos, hoy por hoy no podemos saberlo con seguridad.

      Muchas gracias de nuevo y ¡saludos!.

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  2. Debe ser de los animales más impresionantes de ver en plena naturaleza, lástima que nos cojan tan lejos, aunque impresiona saber que no hace tanto habitaban Europa.

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    1. Ya lo creo que impresiona...Cuando parábamos en los Kopjes del Serenguetti, para comer en lo alto divisando la sabana, el guía daba siempre tres o cuatro vueltas con el coche para cerciorarse bien de su ausencia en ellos. En un par de ocasiones nos llevamos la sorpresa, y la verdad es que no eran tan fáciles de detectar si estaban tumbados al medio día.
      En realidad podría entender bien la predilección o fascinación de los hombres del Paleolítico por las leonas, porque me causó sensación la visión de un macho comiendo un ñu hasta saciarse, pero mucho más me impactó, y me atemorizó, un kopje tomado por una pequeña manada de leonas. Puede que el macho solitario fuera algo más grande, pero la reunión de aquel grupo de hembras "te los ponía por corbata", pensabas "si bajo del coche, adiós muy buenas"...

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  3. Yo pienso, que si las pinturas son de leones sin melena es por que probablemente los leones de las cavernas carecían de ella. Es posible que la segunda oleada de leones que vinieron después procedentes de asia como dices sí poseyeran melena. No creo en cambio que esta melena esté relacionada con el frío o calor, ya que lógicamente la habrían perdido en África. Si que creo en cambio que puede resultar ventajoso poseer esa espesa melena cuando hay que pelear con otro macho por defender el harén. Es por eso que cubre las más vulnerables partes delanteras y el cuello, que es donde las zarpas pueden provocar daños peores cuando pelean dos machos. Cuando esto se desarrollara en una pequeña población es fácil intuir que semejante protección ofreciese una ventaja sobre los machos que no la poseyeran y se extendiese al total de los individuos a lo largo de los tiempos.

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    1. Resulta verdaderamente complicado extraer conclusiones definitivas acerca de estas cuestiones, podemos aproximarnos, pero de momento, nunca tendremos la seguridad total.
      En realidad, y como hacemos con la etnoarqueología para comprender aspectos de nuestras propias sociedades del pasado, extrapolamos comportamientos, circinstancias o características de las especies actuales para formarnos una composición de aquellas que vivieron en el pasado, y a partir de ahí presentamos posibilidades, distintos modelos a tener en cuenta, pero que al fin y al cabo son sólo eso, posibilidades.
      Y para ello nos basamos en las pruebas que nos han llegado, que tienen la validez que tienen.
      ¿Qué sabemos en realidad de los leones prehistóricos de Europa?
      Sabemos que hubo al menos dos tipos atendiendo al tamaño corporal y a distintos períodos temporales. Ese es un primer indicador.
      También, que según los últimos análisis genéticos, ambos parecen responder a la misma especie que la actual, aun cuando presentaran caracteísticas propias o subespecíficas.
      Después, y gracias al arte rupestre, sabemos que las pinturas mostraban leones muy similares en apariencia a los del presente, pero en ningún momento representados con melena, pese a quedar bien definido su sexo en algún caso determinado.
      Pero, por otro lado, contamos también con el arte griego antiguo, donde los leones supuestamente por ellos conocidos, siempre se representan con melena.
      También podemos intuir que, al haber sido representados en alguna escena prehistórica en gran cantidad, y con tamaño similar, pudieron actuar en manada, aunque esto ya es una interpretación, puesto que también encontramos, por ejemplo en Chauvet, muchos rinocerontes juntos, como en manada, en un mismo panel e incluso en fila, como superpuestos, y sin embargo éste no sería un comportamiento muy fidedigno de los rinocerontes que encontramos en el presente.
      Y por último, podemos suponer que al desarrollar su existencia en un medio abierto en donde hubo un abanico de presas y nichos bastante similar al de las sabanas actuales, con gran elenco de herbívoros de variado tamaño, debió haber un gran predador social que fuera capaz de abatir grandes presas en acción conjunta, en manada.
      A partir de todo ello se abre la veda de las distintas hipótesis, donde encontraremos visiones para todos los gustos.
      ¿Tuvieron los leones de las cavernas un comportamiento más similar al del tigre siberiano, sin actuar en manada, con machos solitarios y hembras en pequeño grupo familiar, sólo con los cachorros de hasta cierta edad?, ¿sería por ello que los machos no tendrían que defender su harén y por ello carecían de melena, como los tigres?. ¿Entonces, por qué los leones del Atlas, con comportamiento bastante solitario y disperso, sin formar grandes manadas como los del África subsahariana, y cazadores de presas más modestas, tenían sin embargo una de las melenas más impresionantes que hemos conocido para la especie?.
      Quedan tantas preguntas y respuestas en el tintero...

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  4. Saludos Sylvanus y a todos los participantes en este casi debate.
    Apasionante, es como lo describiria ... pero es un tema que siempre gira en torno a la melena, tamaño e incluso sistema social o solitario, como bien se ha ido diciendo.

    Por lo que respecta a mi, seguiremos con dudas, pero tambien es verdad que cada vez sabemos mejor que es más seguro y que mas desconocido, algun día estatemos más cerca.
    Por otro lado, la melena....no tiene por que ser indicativo de otra especie, cuando a distancias geograficas tan grandes pueden aparecer una nurva adaptación dentro de una misma especie.
    El tamaño tambien varia en función del tipo de presas, eso es clar en Afrca con abundantes ejemplos por zonas...eso si, es mucha diferencia de tamaño...quizas si añadimos el alicente que para zonas frias y catentes de alimentos en determinados momentos puede suponer un notorio mayor tamaño.

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    1. Hola águila, ya te echaba de menos, hacía tiempo que no sabía de ti, me alegra leerte de nuevo.
      Bueno, pienso que efectivamente, quedan cosas por aclarar, matices, pero no lo esencial al respecto de este gran predador y su presencia hasta tiempos muy recientes de convivencia con el humano en Europa.

      ¡Saludos!.

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  5. Yo coincido con Aguila (un saludete) en que la melena no indica que se pertenezca a una especie diferente. Ni siquiera que no tenerla significara diferente comportamiento, sino que la melena se adquiriera en una población reducida y que posteriormente se extendiese al total de la población. Pero sólo temos huesos... y al parecer demasiada imaginación...

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